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domingo, 8 de agosto de 2010

El amor loco (André Breton)



“Se trata nada menos que de hacer justicia, ya lo he dicho, a la opinión muy extendida de que el amor se desgasta, como el diamante, en su propio polvo y que este polvo permanece en suspensión a lo largo de la vida. Aunque se asegura que el amor sale intacto de tales descarríos, sin duda no se puede decir lo mismo del ser que ama. Este ser está sujeto a sufrir, o, lo que es peor, a engañarse a cerca de la razón de su sufrimiento. Debido a la entrega absoluta que ha hecho de sí mismo, se ve tentado a culpar al amor cuando es precisamente la vida la que falla.”

Capítulo VII, y último, del libro. Carta a su hija, que contaba meses de edad, para cuando tuviese dieciséis años. Termina con esta frase: “Que seas locamente amada”. Es el final de libro. ¿Se puede desear algo mejor?

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