Hoy me ha sorprendido, de buena mañana, la música y la dulzura de este poema. Me acompañará todo el día (y más), como un mecerse en un mar en calma.
Duérmete, corazón mío, duerme.
Llora, si quieres, un poco,
que yo estoy a tu lado.
No tengas miedo. Olvida.
Cierra los ojos a medida
que yo los cierre. Vente.
Medita, corazón mío, niño,
con aquel meditar de lluvia fina
de las postrimerías.
El sueño te reclama, vente.
Duérmete, corazón mío, duerme.
Josep Palau i Fabre en "Poemas del alquimista"
Querida Queti
ResponderEliminarQué ternura de poema
(Llora,si quieres,un poco
que to estoy a tu lado)
Gracias.Y sí,llevas mucha razón:¡cuánta vida y cuánto sentimiento hay en la poesía!
Un muy fuerte abrazo
Así es, Felipe. Este poema parece un conjura contra toda inquietud.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias.