Pasolini con su madre
AL PRÍNCIPE
Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene el sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del
todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir
por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida…
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la
muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo
humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la
paz.
PIER PAOLO PASOLINI en “La religión de mi tiempo”