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sábado, 16 de junio de 2012

contra el olvido




LAS HORTENSIAS AZULES

                                                                     "Tú acaso no lo sepas,
                                                                      Isolda"
                                                                      Raúl Hernández Novás


Tú acaso no lo sepas, Isolda; las hortensias azules junto a tu puerta, tenían que ver con el último gesto de John Lennon, ese modo irrepetible de mirar la cámara que sólo poseen los que saben que detrás de la lente está el vacío y no la muchedumbre. Yo busqué en el espejo muchas veces, pero es imposible, el secreto ademán se entrega solamente cuando el cristal no reproduce el rostro.

Tú acaso no lo sepas, Isolda; las hortensias azules junto a tu puerta, no fueron un mensaje de amor, ni ocultas claves para la memoria. Ya no estoy,  y eso lo sabes, pero también las hortensias se murieron y nada tiene que ver con sus pétalos el azul que descubrimos aquella tarde en un rincón del cielo.

Tú acaso no lo sepas, Isolda; las hortensias azules de que hablaba el poema, no existieron, aunque sí el gesto de John Lennon, y el vacío oculto tras la lente, y el azul que descubrí yo solo mientras dejaba, junto a tu puerta, un mensaje de amor contra el olvido.

Waldo Leyva en "Memoria del porvenir"


martes, 12 de junio de 2012

INSTRUCCIONES DE MUDANZA



Recoger una casa es mucho más que recoger una casa

Hay que clasificar los objetos y Recuerdos porque
aparecen sapos viejos por los rincones
y también flores de nata

Es conveniente poner a buen recaudo el Alma
y rotular bien la caja
Aquí va mi alma
porque es fácil que pueda perderse entre cosas y enseres
y no volver a encontrarla hasta haber desembalado todo.

Imagina si la encuentras dentro de una sartén
o tal vez entre la ropa interior.
Sería bueno que estuviera con los cosméticos y maquillajes
para poder volver a retocarla luego.

Escribe también en la caja:


Porque, a menudo, los señores de
las mudanzas suelen ser descuidados
con material tan preciado


Y también:



Porque el alma tiende siempre
a salir hacia arriba

Y así, en rojo, como está mi alma

Pero…

¿Y la tuya?
Esa que recuerdo
                             de ternura apasionada
                             sonriente y generosa
                             a veces atormentada
                             y siempre  siempre
                             noble y entregada


¿Dónde podré encontrarla?
Si ni quiero ni puedo guardarla.


Monalisa



viernes, 8 de junio de 2012

sueño






Hacer el amor en las nieves del Kilimanjaro
bajo una cúpula de estrellas
y sentir la burbuja que nos separa
del mundo
            (los copos rozando la piel
                 cuando al girarnos comienza la danza
                        confusa de las sombras en la noche)
enorme y limpia
como la larva de una langosta
llamando al corazón profanado del
centro del mundo.

Monalisa


martes, 5 de junio de 2012

Por el camino de tu lengua






Por el camino de tu lengua yo podría llegar 
hasta la negra Abisinia
o cabalgar hasta Bengala o Nankin
porque ella es sabia como un viejo maestro que
enseña sobre el cielo
las rutas de los pálidos cometas

porque tu lengua es poderosa como la de la mantis
que da vida y da muerte
y sabe tejer formas como la poesía
y es diestra en lides y ducha en argucias
y canta una canción remota y mágica que invita al extravío

Pero por el camino de tu lengua viajo más hondo
hasta el lugar donde naces gimiendo con un tremor antiguo
y me sientes flotar reciente y húmeda

hasta el origen
donde sueña la bestia su sueño más profundo
y el placer es un banco de peces que relumbra
entre sales marinas

hasta mi centro
donde veo lo que no ven mis ojos cegados por las
luces del mundo
donde no existe la palabra

la torpe mercenaria


Piedad Bonett


domingo, 3 de junio de 2012

El Olfato




Genial artículo de opinión de Manuel Vicent hoy en El País.

"El hedor que arrastra la corriente del Ganges es el más apropiado para explicar ..."

Leer completo Aquí



sábado, 2 de junio de 2012

... con ternura




Es un hecho que no subiré jamás a las cumbres del Gran Himalaya;
está escrito que los hombres allí se vuelven dioses
y el poder temible de la naturaleza disminuye a los seres: sus pasiones,
a una blanda indolencia.
Pero yo no subiré al Gran Himalaya,
tropezaré con las piedras del camino,
me embriagaré con deleznables licores,
seguiré maldiciéndome con ternura.

Omar Lara



miércoles, 30 de mayo de 2012

A ti, casi innombrable






                                             Tierra que vas a los mares
                                                      de sólo tu luz vestida.
                                                                   Dámaso Alonso



Te llevo en los hondones de mi alma,
aunque, en raros momentos, te asomes a mis labios
que, de niño, me hicieron odiar tu simulacro.
Todos mis sueños llevan tus colores
y, resonantes, vibran en mis oídos siempre
tus acordadas -suaves o bullangueras- notas.
Cada orza de adobo, cada soga de esparto,
cada jarro de vino me regalan tu aroma.
Creo estar sentenciado a aquietarme en tu entraña,
creo que allí, todavía, disuelto en tus terrones,
madre mía siempre agónica, repasaré tus letras,
las seis letras que cifran tu siempre por hacer,
tu mal rehecho o del todo improbable camino.
Mas frotaré ese oro tras pasarle mi aliento,
tras limpiarle, de paso, el rastro de mi huella,
para que su fulgor algún trecho me alumbre.

Antonio Martínez Sarrión



A. Martínez Sarrión es un poeta manchego. Nació en Albacete en 1939. Es uno de los Nueve Novísimos. No así este poema. Tal vez otro día: ya sabéis que es un libro que siempre tengo en rueda. Pero me topé con este otro (sugerido por un amigo) que me gustó.



domingo, 27 de mayo de 2012

Cine Doré


Compré este pequeño libro solamente por el título. Porque le tengo mucho cariño al cine Doré, a su estética, a lo que significa y a su recuerdo. Sólo por eso lo compré y he descubierto poemas llenos de sencillez, de fantasía y de sinceridad.



LA CHICA DEL GÁNSTER

Bebimos juntos una nueva copa de whisky
y después encendimos un par de cigarros.
Recuerdo que llevabas un vestido precioso
y los espectadores supongo que notaban
que te habías teñido el pelo de caoba,
a pesar de que, claro, todo era en blanco y negro.
Después yo te pedí durante unos momentos
que me dejaras ver tu collar de diamantes.
En el guión supongo que yo actuaba de gánster,
y en un principio quise robar la gargantilla,
pero el whisky, me temo, me nubló las ideas,
así que me lancé directo a por tu cuello
y al fin pude morder tus labios con mis dientes
y conocí por fin a qué saben tus besos.
Y me sentí feliz como en una película
de Cukor, de Minelli, de Lubitsch o de Capra.
Y casi no importaba que aquello fuera un sueño.

Carlos Martínez Aguirre en "La camarera del cine Doré y otros poemas"





A VECES ESTÁS TRISTE

Yo escribo versos
para ti, sencillos.
Versos de amor, para que estés alegre.
Porque yo sé que a veces estás triste.
Y yo querría
compartir tu tristeza.
Pero el amor
no se gana con versos.
Yo bien lo sé, y tú también lo sabes.
Y sin embargo
yo te escribo poemas
porque es más triste amar en el silencio
como amas tú (Dios sabe a quién), cariño.

Carlos Martínez Aguirre en "La camarera del cine Doré y otros poemas"









viernes, 25 de mayo de 2012

Hijos sin hijos, V-M


Sinagoga del Tránsito



Hijos sin hijos” es un libro de relatos breves de E. Vila-Matas. El libro se compone de 41 relatos (los años que vivió Kafka), cada uno de ellos escrito en una ciudad distinta de éste, nuestro país y supuestamente acontecen en 41 años distintos. Componen un mosaico variopinto con un hilo común: todas las historias contienen una referencia a Kafka, alguna cita suya o algún momento clave de su historia o de su pensamiento. Kafka, hijo único por excelencia, al decir del autor.

En la reseña del libro: “Todos los personajes presentados aquí se sustentan a sí mismos, podrían ser máquinas solteras –aun estando casados- y permanecer atados a la realidad solamente con un hilo de araña. No obstante, tejen también el tapiz abreviado y portátil de una particular historia de España que cubre 41 años, la edad de Kafka cuando murió en Kierling.”

El libro comienza con esta cita:

“Alemania ha declarado la guerra a Prusia. Por la tarde fui a nadar.”

Del Diario de FRANZ KAFKA,
2 de agosto de 1914

He seleccionado el siguiente relato por motivos absolutamente personales.

Fútbol
(Toledo, 1978)*

A nadie le digo mi nombre argentino. Viajo en un Cadillac robado. Del hotel donde vivo conozco la forma de salir sin ser vista. Veo al mundo como un enredo, una maraña, un ovillo. Me gusta esa gran verdad que dicen las mentiras. Soy una embustera que enreda con sus embustes. Vivo a dos pasos de la Sinagoga del Tránsito. Soy embustera pero juro que es verdad que cuando ganamos el mundial de fútbol fuimos a ver al abuelo para decirle que habíamos derrotado a los holandeses. Pero el abuelo es judío, es ciego, es español. “No puedo creeros”, dijo. “Que yo sepa,  nosotros nunca vencimos a Spinoza, nunca hemos vencido al sabio de Amsterdam.”


*Los años que figuran al lado de cada ciudad, de cada relato, no son los reales de los sucesos que relatan, sino que tienen que ver con recuerdos crípticos y personales del autor."