sábado, 12 de mayo de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
POÉTICA
Estimado Sr.
Me pide Vd. una Poética.
Me acuerdo de aquella noche en que tocaba Johnny Hodges. Y un curioso le preguntó que cómo tocaba. Entonces Hodges se quedó mirándolo, cogió el saxo, y empezando JUST A MEMORY, dijo: Esto se toca así.
Mire Vd. Yo escribo igual que aquella gente se iba con Emiliano Zapata.
No sé qué decirle. Escribir, aparte de todo, me parece una especie de juego. La Ruleta Rusa, por supuesto.
Considerando, además, que mi verdadera vocación es jugador de billar o pianista.
Si tuviera que encerrar en una sola frase lo que pienso de mi trabajo, le diría aquella del maestro A. Breton: AQUÍ Y EN TODAS PARTES HAY QUE ACORRALAR A LA BESTIA LOCA DEL USO.
Suyo,
José María Álvarez
En "Nueve novísimos poetas españoles".
(Ya sabéis: Ese libro que retomo a menudo y que tanto me gusta. Altamente recomendable)
Lo siento, no he podido localizar "Just a Memory" por Johnny Hodges.
miércoles, 9 de mayo de 2012
POEMA
PUBLICITARIO PRESENTADO A LA CONSIDERACIÓN DE UNILEVER. SOBRE EL MÉRITO DE LA
MAGIA DE LAS EXTRAÑAS ASOCIACIONES, SE UNE LA MAGIA DEL ACTO Y DEL COLOR DANDO
UN SENTIDO AL PUÑADO DE IMÁGENES ROTAS BAJO EL SOL. PORQUE LO IMPORTANTE NO ES
LA LÓGICA DEL CONTENIDO, SINO LA NUEVA LÓGICA QUE SE ESTABLECE ENTRE EL
CONTENIDO Y SU ÚNICA VERIFICACIÓN: EL CONSENSUS DEL MERCADO. TRAS UNA LARGA
ETAPA EXPERIMENTAL, ESTOS POEMAS CONSIGUIERON DESPERTAR EL DESEO DE LA LIMPIEZA
EN CUATRO DE CADA CINCO MUJERES SOMETIDAS A LA REPETICIÓN MÉTRICA. INCLUSO
CONSIGUIERON DESPERTAR ALGUNAS VOCACIONES VESTALES.
Limpie las fauces del arlequín de proa
los sobacos adolescentes
el rictus del náufrago en el malva
océano de la distancia
limpie
el movimiento sin éxito de la gogo-girl
el desprecio despeinado del músico de cabaret
el rimmel que pudre el ojo
del marica vergonzoso
limpie la mancha de aceite
del corredor de fondo enloquecido
- otros aires
le aportan la mentira de otro tiempo -
limpie el recuerdo sobre la frente
de la muchacha enamorada de su flor
el girasol
limpie con potencia la muerte en el olvido
la muerte en el agua de los lotos, el suave
atardecer que previene la muerte del anciano
- oh atardecer
de invisibles otoños inexistentes sobre la víscera
de la imaginación-
limpie antes, más, según, contra, para
pero limpie pronto el vicio del absoluto
obscena
huella de labios huidos en el borde del orinal
cristal
de roca antigua para subrayar las defenestraciones
en los añicos canta el arañazo del miedo
limpie
el miedo a llegar tarde, a perder el barco hundido
en el que se ahoga la novia de Supermán
(finge, muchacha en flor, el desmayo
de tu centro en mi mano, en mi lengua
el borde de un nombre que hace estremecer)
limpie los caminos que llevan al paraíso
limpie el paraíso de la hojarasca, de huellas
de meriendas familiares fotografiadas
- ha muerto
el niño que fingía ser feliz porque era hijo-
limpie, limpie las palabras que han cantado
la ruta navegante del regreso, limpie
las estrellas que conducen al borde del deseo
olvide
que otros detergentes limpian incluso su limpieza
- oh, vieja dama disfrazada de gallina azul-
limpie
los cristales empañados por las fugacidades
y el estrépito del soul en las bóvedas de cristal
acafetado
mejor y más limpio, el Antraz, dejará
sus pasos sobre la playa, borrará huellas
de sus dedos en las gargantas
en los infiernos musgosos donde muere el vientre
de la odalisca disfrazada de novia con retícula
limpie la sombra de las muchachas en flor
limpie la flor de las muchachas en sombra
(Antraz es asombroso)
y no ignore que este detergente limpia menos
que cualquier otro, ni que su acierto estriba
en que su nombre lleva el acarreo de las mejores
distancias
y no olvide esta marca, no se deje engañar
por la estulticia del tendero que le quiere ocultar
el color exacto de las manchas que limpian
(los tenderos son seres que ignoran los efluvios
la umbría de las ingles fruncidas de las muchachas
que enloquecen al compás de un abanico y de un adiós)
Manuel Vázquez Montalbán en "Nueve novísimos poetas españoles"
Selección de J.M. Castellet
Ediciones Península
lunes, 7 de mayo de 2012
Eau de parfum
W. Turner
De la infancia, el olor
del musgo en las acequias, del barro, de las moras
y la extrema violencia de aprenderse.
Del mar, la última nota
de la última ola despegada
antes de regresar y convencernos
de que no habrá sirenas.
De la noche, las leves veladuras
de un perfume italiano
todavía de moda.
De tu cuerpo, el aroma
de libro de aventuras
vuelto a leer; pero también de adelfas
desoladas y ardiendo.
Huele a vida quemada.
Carlos Marzal
jueves, 3 de mayo de 2012
Resumen
No existe libertad que no conozca,
ni humillación o miedo
a los que no me haya doblegado.
Por eso sé de amor,
por eso no medito el cuerpo que te doy,
por eso cuido tanto las cosas que te digo.
Luis García Montero
lunes, 30 de abril de 2012
No lamento tu ausencia, no me alegro tampoco:
esta paz de tenerte como siempre en las manos
es parte de mi amor,
de este nuevo sentido que has puesto en mis sentidos,
y no es que estés muy lejos,
es que madura lento lo que más nos importa
y el tiempo y el espacio son frutas delicadas.
Jesús Aguado en "Semillas para un cuerpo"
sábado, 28 de abril de 2012
De las ciudades invisibles
Las ciudades
y los intercambios.
Eufemia
A
ochenta millas de proa al viento maestral, el hombre llega a la ciudad de
Eufemia, donde los mercaderes de siete naciones se reúnen en cada solsticio y
en cada equinoccio. La barca que fondea con una carga de jengibre y algodón en
rama volverá a zarpar con la estiba llena de pistacho y semilla de amapola, y
la caravana que acaba de descargar costales de nuez moscada y de pasas de uva
ya lía sus enjalmas para la vuelta con muselinas doradas. Pero lo que impulsa a
remontar ríos y atravesar desiertos para venir hasta aquí no es sólo el trueque
de mercancías que encuentras siempre iguales en todos los bazares dentro y
fuera del imperio del Gran Kan, desparramadas
a tus pies en las mismas esteras amarillas, a la sombra de los mismos toldos
espantamoscas, ofrecidas con las mismas engañosas rebajas de precio. No sólo a vender
y a comprar se viene a Eufemia sino también porque de noche, junto a las
hogueras que rodean el mercado, sentados sobre sacos o barriles o tendidos en
montones de alfombras, a cada palabra que uno dice –como “lobo”, “hermana”, “tesoro
escondido”, “batalla”, “sarna”, “amantes”- los otros cuentan cada uno su
historia de lobos, de hermanas, de tesoros, de sarna, de amantes, de batallas.
Y tú sabes que en el largo viaje que te espera, cuando para permanecer
despierto en el balanceo del camello o del junco se empiezan a evocar todos los
recuerdos propios uno por uno, tu lobo se habrá convertido en otro lobo, tu
hermana en una hermana diferente, tu batalla en otra batalla, al regresar de
Eufemia, la ciudad donde se cambia la memoria en cada solsticio y en cada equinoccio.
De las ciudades
y la memoria.
Diomira
Partiendo
de allá y andando tres jornadas hacia levante, el hombre se encuentra en
Diomira, ciudad con sesenta cúpulas de plata, estatuas de bronce de todos los
dioses, calles pavimentadas de estaño, un teatro de cristal, un gallo de oro
que canta todas las mañanas en lo alto de una torre. Todas estas bellezas el
viajero ya las conoce por haberlas visto también en otras ciudades. Pero es
propio de ésta que quien llega una noche de septiembre, cuando los días se
acortan y las lámparas multicolores se encienden todas a la vez sobre las
puertas de las freidurías, y desde una terraza una voz de mujer grita: ¡uh!,
siente envidia de los que ahora creen haber vivido ya una noche igual a ésta y
haber sido aquella vez felices.
Italo
Calvino en “Las ciudades invisibles”
jueves, 26 de abril de 2012
De película
El
día que me enamoré de Paul Newman
Él
se tiró por un desfiladero
Pero
no lo hizo por mí
Tampoco
por Liz Taylor
Ni
siquiera por Joanne Woodward
Fue por culpa del dinero
Fue
por el puto dinero
Pero
igualmente
Sigo
enamorada de Paul Newman
Mientras
él se dedica
A
hacer trampas o se emborracha
con gatas por el tejado
con gatas por el tejado
Juega al billar y a desentrañar
Veredictos
finales
Y
recorre sin mí su particular
Camino
a la perdición
Yo
sueño que salta al vacío
Para
salvarme.
Se
salvó él,
debería
bastarme.
Monalisa
lunes, 23 de abril de 2012
Citas
La rosa
En la entrada "primeras frases", ya mencioné mi
especial gusto por aquellos libros que comienzan con citas memorables escogidas por sus autores, y sugerí que tal vez
habría una próxima publicación con algunas de ellas. Aquí os dejo unas cuantas
de las que me gustan. No están todas las
que son, pero son todas las que están.
Hoy, en el día del libro, me ha parecido una fecha propicia para
decorar el tiempo con algunos de estos párrafos.
Por supuesto, y como siempre, se admiten todas las sugerencias.
Cita de Luis Béjar en “La razón de las piedras”:
“La muerte invade
De vez en cuando el
sueño
Y hace sus cálculos”
-M. Benedetti-
***
Cita de E. Vila-Matas en “El mal de Montano”:
“¿Cómo haremos para
desaparecer?”
-Maurice Blanchot-
***
Citado por Henry Miller en “Primavera Negra”:
“¿Soy como yo creo
ser o como los demás creen que soy?
Aquí es donde estas líneas se vuelven una
confesión, en presencia
de mi yo desconocido e incognoscible, desconocido e
incognoscible
para mí mismo. Aquí es donde creo la leyenda tras la cual me
oculto.”
-Unamuno-
(esta cita ha sido una de mis imprescindibles desde hace años)
***
Cita de Pierre Michon en “Los Once”:
“Es un goce inmenso
elegir domicilio en la cantidad”
-Baudelaire-
***
Citado
por Antonio Gamoneda en “Cecilia”:
“La
luz es el primer animal visible de lo invisible”
Lezama Lima-
***
Cita de Truman Capote en “Los perros ladran”:
“Los
perros ladran, pero la caravana avanza.”
Proverbio
árabe
***
Cita de Antonio Soler en “Lausana”:
“Quien recuerda miente”
-Caballero Bonald-
***
Philip
Roth en “El animal moribundo”:
“El
cuerpo tiene la biografía tanto como el cerebro.”
-Edna
O’Brien-
***
Citado
por Jorge Luis Borges en el relato “El milagro secreto”
“Y
Dios lo hizo morir durante cien años
Y
luego lo animó y le dijo:
-
¿Cuánto
tiempo has estado aquí?
-
Un
día o parte de un día – respondió.”
Alcorán, II, 261
***
Cita de Doris Lessing en “De nuevo, el amor”:
“Una
tenía la cara bonita,
Y
una o dos había encantadoras,
Pero
importan muy poco encanto y cara,
Si
ni la misma hierba en la montaña
Apenas
puede conservar la forma
De
donde ha estado la liebre tendida.”
-W.B. YEATS, “Recuerdo”-
***
Citado
por Philipe Claudel en “El informe de Brodeck”:
“No
soy nada, lo sé;
Pero
completo mi nada
Con
un poco de todo.”
-Victor Hugo “El Rin”-
***
Citas de Dulce Chacón en “Blanca vuela mañana”:
“Abre
tus ojos verdes, Marta,
Que
quiero oír el mar.”
-José Hierro-
“Náufrago fui, antes que navegante”
-Séneca-
***
Citado
por Eduardo Mendicutti en “California”:
“Las palabras me han salvado siempre de la
Tristeza”
-Tuman
Capote-
***
Citado
por Antonio Skarmeta en “La boda del poeta”:
“¡Cuántas
cosas se agitan en el corazón de una mujer que no son para ser mostradas a la
clara luz del día.”
-Heinrich von Kleist-
***
Citado
por Roberto Bolaño en “Estrella distante.”:
“¿Qué
estrella cae sin que nadie la mire?”
-William Faulkner-
***
Citado
por E. Vila-Matas en “Bartleby y compañía”:
“La
gloria o el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien;
el de otros
consiste en no escribir.”
-Jean de la
Bruyère-
***
Citas
de José Mª Álvarez (tiene tantas, en todos sus libros, que se confunden con los
textos propios, y todas maravillosas)
En
“Los decorados del olvido”:
“Los
caminos de Méséglise y de Guermantes
El
modo de ser con que nacemos
Y
el modo de ser que adquirimos.”
-George D. Painter-
“Sentía
esa ternura mezclada de melancolía que percibimos en un pasado ya vivido, o
cuando volvemos a descubrir olvidadas semejanzas con nosotros en la delicada,
pálida sombra que, surgiendo de ese pasado, aparece con flores muertas en las
manos.”
-Robert Musil-
“El
conocimiento se obtiene mediante el olvido”.
-Thomas Browne-
En
“Museo de cera”:
“Hermoso
y cierto cielo, contempla cómo cambio.”
-Paul Valéry-
“…
aquellos días azules y aquel sol de la infancia.”
- Encontrado en un bolsillo del abrigo de don
Antonio Machado poco después de su muerte. Posiblemente su último verso-
“Querida
mía, este año no hubo primavera
…
ni risas ni metamorfosis”
-André Gide-
“Soy
incapaz de enternecerme con los vegetales.”
-Charles
Baudelaire-
“Querida
imaginación, lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas”
-André Breton-
“Acuérdate
siempre que eran tres mil y los echaron al mar”
-Gabriel García Márquez-
“La
poesía,
Toda la poesía,
Es
un viaje a lo desconocido"
-Vladimir Maiakovski-
“Lo
que yo quiero es que te quieran
Y
que no conozcas la muerte”
-Pablo Neruda-
“No
le sacarán del borrador de su locura;
es un entreverado loco, lleno de lúcidos intervalos”
es un entreverado loco, lleno de lúcidos intervalos”
-Miguel de Cervantes-
“El
ocaso está histórico”
-Juan Ramón Jiménez-
“Miradlos
llenos de amor, ebrios de felicidad y alegría.
Alegría,
gentiles amigos! Que ella y una fresca Primavera de amor
Acompañen
vuestros corazones.”
-William
Shakespeare-
Con
este deseo os dejo, por hoy.
Y el libro
Monalisa
sábado, 21 de abril de 2012
fruto
LA OFRENDA
Mi amada es una tierra agradecida.
Jamás se pierde lo que en ella se siembra.
Toda fe puesta en ella fructifica.
Aun la menor palabra en ella da su fruto.
Todo en ella se cumple, todo llega al verano.
Cargada está de dádivas, pródiga y en sazón.
En sus labios la gracia se siente agradecida.
En sus ojos, su pecho, sus actos, su silencio.
Le he dado lo que es suyo, por eso me lo entrega.
Es el altar, la diosa y el cuerpo de la ofrenda.
Gabriel Zaid en "Seguimiento"
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