sábado, 10 de diciembre de 2011
la claridad
Posiblemente la claridad esté en la espalda
y gire conmigo
cuando me doy vuelta con rapidez por sorprenderla.
Posiblemente esta apariencia de juego
constituya la más grave condición fisiológica
y la claridad sea una parte mía,
la de atrás.
Posiblemente no haya habido error sino pureza:
la claridad, sin manos;
los ojos porque sí, junto a otros ojos.
Posiblemente todo tienda a abrir algo,
a ponernos las manos o los ojos
en la única claridad tangible,
en la espalda del otro,
enseñándonos a darnos vuelta en el otro.
Posiblemente la claridad sea un órgano
para multiplicar lo oscuro a través nuestro,
lo oscuro debilitado
por quién sabe qué asunto sin nosotros.
Roberto Juarroz en "Segunda poesía vertical"
jueves, 8 de diciembre de 2011
De nuevo la verdad (esa gran sobrevalorada)
TAL VEZ
Con Montale
Tal vez una mañana, cuando salgas de casa,
la transparencia haya bañado el mundo
con su virtud, y todo,
fachadas, rostros, títulos, slóganes,
deje ver su verdad, su realidad
sin trampas ni tapujos.
Si logras superarlo,
nada te mentirá a partir de entonces
impunemente, nada
mantendrá su ficción ante tu desconcierto
y podrás afrontar la espuma de los días
sin falaces ensueños ni ciegas esperanzas,
mirándole a los ojos a la vida,
falsaria, seductora,
sin hacerte ilusiones,
con decisión, con confianza.
Jesús Munárriz en "Va por ustedes"
martes, 6 de diciembre de 2011
Encuentros
(...)
No sé cantar ni armonizar la música en la cuerda,
pero le hablo al silencio con voces de ternura,
hablo a los goznes
y hablo a las ventanas,
cuento cosas hermosas a los quicios de todas las salidas,
también cosas terribles.
Veo venir por el camino a un hombre inacabable...
Enrique Gracia Trinidad en "Encuentros"
viernes, 2 de diciembre de 2011
Así
Como dice mi apreciado amigo J.: "las cosas bellas, si se comparten, son mucho
más bellas."
Leo estos días el libro de poemas “La
carne de los ángeles” de Alda Merini (ya os dejaré alguno en este sitio) y, como suceden casi siempre las mejores cosas, así sin buscarlas, por
casualidad, de la mano del azar, me encontré con este vídeo de la película de
Wim Wenders.
Quien publica el vídeo
en youtube, lo asocia a estos maravillosos versos de Rilke:
¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre
las cohortes de los ángeles? Y aun suponiendo
que un ángel de pronto me apretase contra su corazón:
me extinguiría ante su existencia más fuerte.
Porque lo bello no es sino el comienzo de lo
terrible, que todavía podemos soportar
y admiramos tanto, pues impasible desdeña
destruirnos. Todo ángel es terrible.
Rainer Maria Rilke (Elegías de Duino, I)
que un ángel de pronto me apretase contra su corazón:
me extinguiría ante su existencia más fuerte.
Porque lo bello no es sino el comienzo de lo
terrible, que todavía podemos soportar
y admiramos tanto, pues impasible desdeña
destruirnos. Todo ángel es terrible.
Rainer Maria Rilke (Elegías de Duino, I)
Dedicatoria: al
lejano, es decir, al que está tan cerca. Al que roza mi costado. Al que quisiera regalar unas alas. Con mi mejor amor.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
lejana y sola
Nunca desayunaré en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
nunca
aunque sepa los caminos
llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar
una fotografía, quizá
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai più ritornerà...
y quizá todo sea mejor así, esperado
porque al llegar no puedes volver
a Itaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
nunca,
nunca quiero desayunar en Tyffany, nunca
quiero llegar a Itaca aunque sepa los caminos
lejana y sola.
Manuel Vázquez Montalbán en "Nueve novísimos poetas españoles"
domingo, 27 de noviembre de 2011
ni siquiera la lluvia
"Paisaje" de e.e. Cummings, que también pintaba
en algún lugar al que
nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
tu mirada más fugaz me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado como un puño,
pétalo por pétalo me abres como la Primavera abre
(tocando hábil, misteriosamente)
su primera rosa o si deseas cerrarme,
yo y mi vida nos cerraremos muy bella,
súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier
nada que hayamos de percibir en este mundo
iguala la fuerza de tu intensa fragilidad,
cuya textura me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.
(no sé qué es lo que en ti cierra y abre,
sólo algo en mí entiende que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas) nadie,
ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
tu mirada más fugaz me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado como un puño,
pétalo por pétalo me abres como la Primavera abre
(tocando hábil, misteriosamente)
su primera rosa o si deseas cerrarme,
yo y mi vida nos cerraremos muy bella,
súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier
nada que hayamos de percibir en este mundo
iguala la fuerza de tu intensa fragilidad,
cuya textura me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.
(no sé qué es lo que en ti cierra y abre,
sólo algo en mí entiende que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas) nadie,
ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas
e.e. cummings
sábado, 26 de noviembre de 2011
Hermitage
Como me sé incapaz de escribir sobre la colección del Hermitage que se expone ahora en el Museo del Prado, y que vi el otro día, pues que hablen las imágenes.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
TEORÍA DE LA SALVACIÓN II
Un buen amigo
cuida cría y va educando a su hija mestiza
en la ciudad salobre que odia la ambigüedad
Otro amigo
anilla y trata de proteger a los polluelos de búho real
en el país neorrico que decidió hace mucho
no tener lugar para tales criaturas
Una tercera amiga
se toma a los estudiantes tan en serio
como han de hacerlo los profesores:
sabe que para poder enseñarles algo
ha de ser capaz de aprender de ellos
Para caer hacia arriba
no hay otra vía que la de amar
muy mucho.
Jorge Riechmann en "Cuaderno de campo"
martes, 22 de noviembre de 2011
Nada soy
Picasso "Madre y niño", 1902
Nada soy
bajo el vuelo del águila,
en su tripa de acero
sólo un poco de carne,
en mi vientre una gota de sangre,
una vida que nace,
una flor que florece.
No se doblará ese niño
ni verá a su madre jamás doblegarse.
Luisa Castro en "Amor mi señor"
viernes, 18 de noviembre de 2011
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