miércoles, 21 de septiembre de 2011
The way
Formas de vida
"He renunciado a la felicidad
por perseguir un mundo imaginario",
dijiste con los años.
No te creí.
Ni renunciaste a un cierto modo
de la felicidad, tan parecida
a un mundo imaginario,
ni la pensaste nunca al otro lado
de aquello que se busca.
Tampoco yo,
que me subí a sus barbas
y que estuve cruzado por cielos tortuosos,
llegué a pensar así, como tú suponías.
Pero recuerdo siempre tus palabras
cuando quiero un camino de retorno.
Ellas me hacen volver sin demasiado esfuerzo
y me anuncian los lindes del cansancio.
Muerden además
y a lo largo del tiempo no han perdido
la amargura dulce de aquella cercanía,
ni el fervor apagado,
ni la señal que dobla en cada página
una lección inversa.
Luis Muñoz en "Manzanas amarillas", 1995
martes, 20 de septiembre de 2011
Comunicantes
El olvido, que come de mí mismo
y que come mi mano,
debe saber también,
igual que un cisne,
que le persigue siempre una pregunta,
un ¿ahora qué? que hace temblar
un resto de raíz en la memoria.
Le quiero igual que a una libreta nueva,
igual que a todo aquello que no me obedece
pero me interesa y le intereso.
Le temo igual.
Luis Muñoz en "Querido silencio"
sábado, 17 de septiembre de 2011
El gran cariño
En el aniversario de la muerte de mi abuela Enriqueta, a la
que tanto quisimos y admiramos. De la que tanto aprendimos.
El abrazo siempre necesario y
la palabra esperada siempre.
La sonrisa tierna y generosa
el regazo envolvente amparo
y el cariño serenidad de fruta madura.
Una triste alegría:
La de estar todos juntos
incluyendo, siempre, las ausencias
tan presentes…
Los girasoles y las rosas.
Así era ella.
Casa, ella era casa. Dulcemente.
El refugio acogedor e imprescindible.
Su imagen me sigue curando, como cuando era niña y tenía
fiebre. Lamento que tuviera, durante toda su vida, el miedo pegado a los
huesos. Pero era inevitable.
A ella debo, también, mi amor a los libros, a la palabra,
a los relatos. Y la atenta mirada puesta en los demás.
Yo quería ser como ella
y no lo he conseguido.
Siempre conmigo. Mi agüelita.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
el próximo segundo
Eolo enfurecido
“Desde que nací estoy
lleno y vacío de mí
mismo y así conozco que la
verdad más
inocente es un destino.”
Juan
Gelman
Quisieras que el dolor se
replegara
como la adormecida ola
en las tórridas noches de
verano,
poco a poco, reptilmente,
que en su huída arrastra
suavemente los despojos
y se alumbrara tan solo
con destellos salpicados
del candil de tu memoria
derrotada,
mas siempre triunfa la
versión de Eolo enfurecido
y al iluso olvido
codiciado
sucede el implacable puño
que te hunde la daga en
las entrañas
y recuerdas que ya estás
herido para siempre,
que no bastan como antaño
los anhelos,
que los años te estorban,
te apisonan,
y las grietas de los pies
amarillean,
al esqueleto lo presientes
más que antes
y sobrevienen adúlteros
tus sueños
en mugrientas pensiones de
una noche,
y en medio de esta jungla
que aborreces,
del tiempo que te engaña
en cada recodo de tu calle
que, después de tantos
años,
tantos días ni siquiera
reconoces,
ahí sigues, solo
y con el alma dolorida.
Retírate; no te obstines,
asume el fracaso y la
tiniebla,
que el miedo a la nada es
peor que ese dolor
que - al menos- alimenta
la locura de estar vivo
mientras crees que el
escozor está curando las heridas.
Déjate arramblar por todas
las galernas
que despiertan a las olas
timoratas,
revuélcate y permite que
el agua te salpique
y en tu rostro se
incrusten los cristales,
a la espera de alguna
sorpresa, un sobresalto,
aunque cada vez aparezcas
ante el mundo más extraño
y seas extranjero en el
próximo segundo.
Pedro Gollonet
(Gracias a Javier por
iluminar mi ignorancia y descubrirme versos nuevos.)
martes, 13 de septiembre de 2011
Aquel otro
Hoy vino a verme el que no fui:
aquel otro
ya para siempre inexistencia pura,
ardid verbal para el hubiera sido,
forma atenuada de decir no fue.
Ahora lo entiendo:
quien no fui ha triunfado,
la realidad no lo manchó, no tuvo
que adaptarse a la eterna sordidez,
jamás capituló ni vendió su alma
por una onza de supervivencia.
El que no fui se fue como si nada.
Ya nunca volverá, ya es imposible.
El que se va no vuelve aunque regrese.
José Emilio Pacheco en "Como la lluvia"
sábado, 10 de septiembre de 2011
El gran silencio
“(…) Como comprenderás, no es cuestión de estrategia. No hablo de secretos ni de engaños. Hablo de ser tú mismo. Si lo revelas todo, si desnudas todos tus sentimientos, pidiendo comprensión, pierdes algo fundamental para tu noción de ti mismo. Necesitas saber cosas que los demás no saben. Lo que los demás no saben es lo que te permite conocerte a ti mismo.”
Don DeLillo en “Punto omega”.
En mi interior hay galerías,
túneles, largos pasillos.
En algún rincón una orquídea,
allá una pequeña nube, diluyéndose,
tal vez un poco de pan y vino.
Haré del gran silencio la novela de mi vida.
Un libro cerrado en cualquier lugar del laberinto.
Un libro mudo que nadie leerá.
Monalisa
viernes, 9 de septiembre de 2011
Ensayo de Educación
Para recortar más en educación y como, según Esperanza
Aguirre, esto es sólo un ensayo para cuando gane el PP, se va a implantar un sistema para que todos los alumnos se eduquen desde casa a través de una
plataforma on-line.
Esta es una lección de ejemplo:
Ejercicio práctico: repite lo que hace el muñeco “coco” tres
veces. Si no tienes puerta batiente no importa, prueba con la pared, de
todas formas vamos cuesta abajo y contra un muro…
Si has demostrado haber hecho correctamente los ejercicios
(para poder evaluarlo, debes demostrar tener, al menos, tres chichones) pasas a
la lección siguiente: "Cuál es la izquierda y cuál la derecha". En caso contrario
repite la lección hasta que consigas el número de chichones suficiente. Además
serás incluido en el grupo de los tontos.
Si no tienes ordenador en casa o, teniéndolo, no lo sabes
utilizar, quedas excluido del sistema. Total, tu futuro no nos importa en
absoluto.
SEGUIREMOS INFORMANDO DE LOS ENSAYOS PARA LA EDUCACIÓN
MIENTRAS VOSOTROS SIGÁIS PAGANDO POR ELLA. SE ADMITEN SUGERENCIAS SIEMPRE QUE
SEAN GRATIS.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
Poesía vertical XVI
Versión simple del mundo:
el lugar que encontramos.
Versión más ajustada:
el lugar que dejamos.
Versión perfeccionada:
el lugar para buscar otro mundo.
Versión casi definitiva:
el lugar de una ausencia.
Y otra más todavía:
el lugar que nos prueba
que ser no es un lugar.
Y la última versión:
el mundo es el lugar para aprender
que ser no necesita lugar.
Roberto Juarroz
sábado, 3 de septiembre de 2011
El cuadro que no termina
He leído,
recientemente, una de las reflexiones más acertadas y más bellas sobre el
cuadro de “La Meninas”, de Velázquez. La escribe José Mª Álvarez en un libro de
sus memorias, reproduciendo un antiguo artículo que él escribió a modo de
meditación sobre el gran pintor.
He entresacado algunos párrafos que describen muy bien el espíritu y la grandeza de ese cuadro, y de su creador, para quien lo quiera disfrutar. Lo mejor, indudablemente, es verlo en el Museo del Prado. Es un cuadro que, sin duda alguna, no dejará indiferente a nadie.
He entresacado algunos párrafos que describen muy bien el espíritu y la grandeza de ese cuadro, y de su creador, para quien lo quiera disfrutar. Lo mejor, indudablemente, es verlo en el Museo del Prado. Es un cuadro que, sin duda alguna, no dejará indiferente a nadie.
“He dicho muchas veces que los artistas, los
grandes, no vienen de ninguna parte ni van a parte alguna. Salen solos, como la
Luna; resplandecen –un brillo inconmensurable, imperecedero- y son tan
inexplicables como la belleza y el esplendor del firmamento. El milagro de
Velázquez, esa gran Luna solitaria, asciende sobre el erial de la pintura
española del siglo XVI.”
“Velázquez es único
y gigantesco por la misma razón que Shakespeare, Homero o Tolstoi: porque es
capaz de actuar sobre nuestras emociones con tan alta intensidad y profundidad
como la vida misma, porque su arte va más allá del Arte y es, simple y
llanamente, un pedazo de Vida. Y conseguir eso no hay receta que lo explique.
Misteriosamente se nace Velázquez o no.”
“Velázquez es
grande e inolvidable porque no está sorprendiendo una realidad estática, sino
su emoción, su animación, su vida. (…) Sabe desde el principio, con esa fuerza
de lo que está en la sangre (como la alegría, como el coraje, como el amor),
que hay otra pintura, y esa otra manera estará siempre en él, hasta su muerte,
en una perpetua metamorfosis, como una ebullición constante de mejoras, de
perfeccionamiento de su obra. Es tan fascinante, repito, como el fluir de la
vida, como la fuerza de esas sensaciones con que nos arrebatan la desesperación
o el amor.”
“Cuatro siglos después de que en la calma de
su estudio soñara sus telas, sigue produciéndonos las más intensas emociones,
la más turbadora sensación de contemplar la pintura perfecta, la pintura de la
Pintura, la Pintura con mayúscula.”
“Contemplad el
rostro de Velázquez, la paleta ligeramente abandonada; esa arrogante mano
derecha que detiene el pincel. Sus ojos ven el mundo como un dios a su Sueño.”
“Las Meninas es
sobre todo un cuadro de la mirada: la mirada con que nos contemplan para siempre
aquellos fantasmas helados en un momento de su vivir. Los personajes no son
retratados: Son conscientemente dejados a la posteridad ya juzgados y ya
absueltos.”
“El instante se ha
detenido. Todos los personajes, sorprendidos en un momento de cotidiana
felicidad, detienen su quehacer y sus miradas. Un segundo. Y así son
entregados. Pero revestidos de tal encantamiento, que ese instante también nos
detiene a nosotros (…) Casi hubiésemos podido quedar reflejados en el espejo:
Porque el cuadro sigue en nosotros. Las Meninas es quizás el único cuadro que
no termina. Es la pintura barroca por excelencia. El sueño de la vida y el
sueño del Arte se funden: figuras sugeridas y que nosotros deberemos llenar con
nuestra memoria. Porque estamos en el cuadro y lo estamos para siempre
simplemente porque la mirada de los personajes va más allá de nosotros y nos
incluye. (…) aquí no es la luz, sino el retrato de la luz; quiero decir, el
tratamiento de la luz como un rostro humano, con su historia; no se imita, se
añade al mundo una luz nueva. (…) Jamás tela alguna nos invitó tanto a entrar
en ella, a ser con ella, como La Meninas.”
Algunos detalles del cuadro que son magníficos. Lástima que en las fotos no se pueda apreciar, por ejemplo, cómo están pintadas las manos, o cómo trabajada la luz. Porque es imposible explicarlo, hay que meterse dentro del cuadro que no termina.
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