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sábado, 11 de junio de 2011

EL REALISMO DE SOÑAR


Esta es la primera entrada que publiqué en este blog, hace casi un año. Quiero volver a ponerla, porque aquí y ahora vuelve a ser verdad.





Reivindico:

Los ojos ausentes que me miran mientras las curvaturas de las sombras atardecen y caen hasta dormir cerca de los ríos de lava que trasportan, aún sin permiso, las hojas sueltas de los sueños rotos.

El polvillo traslúcido que flota junto a los escaparates de maniquíes que cocinan los sueños en la quietud de las salas de baile.

El derecho de mi amado a soñar con otras manos lejanas que voltearán la realidad hasta volverla sueño recetado por los dermatólogos desahuciados.

El vuelo ultrainfinito heredado de los ancestros, portador de vientos que nos tumban en la hierba a dos metros del suelo con los ojos cerrados para ver las alas quietas de los murciélagos verdes.

Soñadores: Reivindiquemos el derecho a no despertar!. A hacer de los sueños el órgano palpitante de los papeles blancos.


Monalisa

jueves, 9 de junio de 2011

No busques, no



Yo te he querido como nunca.
Eras azul como noche que acaba,
eras la impenetrable caparazón del galápago
que se oculta bajo la roca de la amorosa llegada de la luz.
Eras la sombra torpe
que cuaja entre los dedos cuando en tierra dormimos solitarios.

De nada serviría besar tu oscura encrucijada de sangre alterna,
donde de pronto el pulso navegaba
y de pronto faltaba como un mar que desprecia a la arena.
La sequedad viviente de unos ojos marchitos,
de los que yo veía a través de las lágrimas,
era una caricia para herir las pupilas,
sin que siquiera el párpado se cerrase en defensa.

Cuán amorosa forma
la del suelo las noches del verano
cuando echado en la tierra se acaricia este mundo que rueda,
la sequedad oscura,
la sordera profunda,
la cerrazón a todo,
que transcurre como lo más ajeno a un sollozo.

Tú, pobre hombre que duermes
sin notar esa luna trunca
que gemebunda apenas si te roza;
tú, que viajas postrero
con la corteza seca que rueda entre tus brazos,
no beses el silencio sin falla por donde nunca
a la sangre se espía,
por donde será inútil la busca del calor
que por los labios se bebe
y hace fulgir el cuerpo como con una luz azul si la noche es de plomo.

No, no busques esa gota pequeñita,
ese mundo reducido o sangre mínima,
esa lágrima que ha latido
y en la que apoyar la mejilla descansa.

Vicente Aleixandre en "La destrucción o el amor"

lunes, 6 de junio de 2011

Sábato hoy

Hace unos días, unas manos amigas (casi hermanas) pusieron en las mías un ejemplar antiguo (de 2004) de la revista “Quimera”. El objetivo era bucear en “ El Oulipo” y sus repercusiones en la literatura. Hojeando la revista me encuentro (cosas de la necesidad, en este caso estoy segura) con una entrevista/charla con Sábato, que tuvo lugar en 1991 y que no se publicó hasta la fecha de este ejemplar. Hay cosas en ese reportaje que son tan de rabiosa actualidad y que nos pueden ser tan útiles en estos momentos, que me han hecho reflexionar, y que he querido poner aquí por si a alguien dan quepensar (lema de un buen amigo). Si es así: objetivo cumplido.


Ernesto Sábato
Retrato de artista y reflexiones proféticas sobre Argentina

Es una entrevista de Carlos Santos para Cambio 16 allá por el año 1991.

El paso del tiempo (20 años) no ha hecho mella en estas declaraciones del escritor argentino. Basta con mirar el pronóstico que hacía en esta entrevista, como un profeta: “El caos moral puede llevar al desastre”.
También dice: “Esperanzas en este país (La Argentina, como le gustaba llamarla) yo tengo muchísimas, justamente porque andamos muy mal. La esperanza nace siempre de la imperfección.”
Sábato presidió la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, de la que emanó el primer “¡Nunca más!”, que sigue vigente en estos días para cualquier cosa que suponga daño e injusticia.
Díganme ustedes si no podría ser que hablase de nosotros y de ahora.
Y si nos aplicamos el cuento, es el momento, justo éste, de que renazca, con más fuerza que nunca, la esperanza. Eso sí, esperanza activa.

Transcribo aquí, literalmente, una pequeña parte de la charla que conviene sirva de reflexión.
Lo bueno de las catástrofes, lo malo del bienestar.
El bienestar, por ejemplo, que ahora hay en España va a traer sus cosas malas. (…) “Muchachos, cuidado, con estos excesos del mercado común europeo, porque –estábamos cerca de la plaza de toros de Málaga- el día que esta plaza de toros sea comprada por McDonald’s, se terminó la España de Cervantes y Unamuno. Cuidado, dije, porque también los bienes traen males. Ya entraron en el mundo del ultraconsumo, cuidado con eso”. (…) Usted me dice que le extraña cómo un país con tanta abundancia, con tantas riquezas naturales... Como decía Proust “los aunque, casi siempre son porqués desconocidos”. Precisamente por eso… la vida fue muy fácil en Argentina: ahora, todos tienen que arremangarse a trabajar en serio. Nos va a venir muy bien.




En el ámbito de las artes dice cosas como: “para modernos los clásicos”, es algo con lo que siempre he coincidido. Me ha recordado una frase de Sócrates que leí el otro día: “Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros”. No es precisamente moderno, pero es tan actual. Podríamos escuchar esta frase en cualquier esquina mañana mismo.
Y también he leído en esta charla con Sábato algo que me dijo un amigo muy preciado: “el artista es una mezcla de hombre, mujer y niño”.
En fin, que leyendo esto, me olvidé de los años que habían pasado, quizás porque Sábato ya sea un clásico. Y ya que hablamos de arte, artistas y tiempo, me viene a la memoria aquello que García Márquez decía en Cien años de soledad: “El tiempo da vueltas en redondo”.

Lo sé, demasiadas citas para tan pocas líneas. Lo siento, no sé hacerlo mejor. Pero, piénsenlas y si les son útiles, bien está.
Yo, por mi parte, queriendo aprender de estos sabios maestros, clásicos y modernos.



Próximo objetivo



sábado, 4 de junio de 2011

canción infantil

LA VOZ DE SEDA

La voz de seda de mi amiga
en el pelo se me enreda:
me va tejiendo los sueños
con las ideas.
La voz de seda de mi amiga
por la oreja se me cuela:
me va llenando de rosas,
me va vaciando las penas.
La voz de seda de mi amiga
por abajo se me entra:
me va alzando las faldas,
me va volviendo ligera,
me va espantando las sierpes
que desde antaño me acechan.
¡Saltad, saltad, pies míos,
en la comba de su seda,
que su voz me pone alas
y me acerca a las estrellas¡

Isabel Escudero

Gracias a Dinah por el libro, por sus trazos (de los que disfruto) y por el cariño que es mutuo.


jueves, 2 de junio de 2011

el recuerdo de un olvido




"Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.
¿Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido. Y menos mal cuando no lo punza la sombra de aquellas espinas; de aquellas espinas, ya sabéis.
Las siguientes páginas son el recuerdo de un olvido."


Así comienza Luis Cernuda su libro "Donde habite el olvido".
Y ¿por qué el recuerdo del olvido ha de tener, necesariamente, espinas? Cuando el amor ha sido profundo, ha sido danza, ha sido sueño paseado, ha sido deseo compartido en secreto y ha sido, ante todo, darse hasta la profunda esencia... Entonces el recuerdo del olvido ha de tener espinas, pero de algodón.
Me niego a renunciar al amor y al deseo por miedo a las espinas. Aunque terminase magullada mi alma.


Monalisa

martes, 31 de mayo de 2011

locura


Franz Von Stuck "Eva y la Serpiente"

EVA

                                           A Maria Tomasova

Fue cuando el vino nuevo... El otoño
había tejido ya el mimbre en torno a las botellas,
y la serpiente, no encima de la piedra, sino debajo del brezo,
yacía sobre el vientre cubriéndose con su dorso.

"La belleza destruye el amor, el amor la belleza ", me dijo
y del mismo modo que antaño se sacrificaba a las diosas de
                        aquí y allá
un número impar de víctimas,
ella pensaba entonces nada más en sí misma,
imaginando con indiferencia
la eternidad sin inmortalidad...

Era tan hermosa que si alguien me hubiera preguntado
por dónde había ido con ella, no hubiera, sin duda, hablado
                        de paisajes
( a no ser que sintiera la impotencia de las palabras
y que sólo hiciera posible deletrear el silencio
la lluvia que cae en los presidios).
Era tan hermosa que quise
vivir de nuevo, pero de un modo distinto.
Era tan hermosa que en el fondo de mi delirante amor
me esperaba todavía íntegra toda la locura...



Vladimír  Holan  (Versión de Clara Janés)

vida

Ayer fue un día casi soñado. Libros, paseo, buena compañía, mejor charla, lectura de poemas y tangos, música de ayer y de hoy, mesa y buen vino. Baile.
La dedicatoria de un libro, de una gran amiga, con esa letra de trazo majestuoso, menuda ella, sólo de aspecto. Grabada está en mi pecho. 
Gracias a toda esa gente que me hace ver que la vida vale la pena, y que me saben decir, sin palabras, que nunca estaré sola. El calor de la vida y del cariño.

Gracias.

lunes, 30 de mayo de 2011

recuerdos

El otro día, recuerdo de esta pieza. Charlando con un amigo del alma, de esos que hasta saben respetar tu ausencia con elegancia, recordamos cuando le grabé esta pieza, que descubrí gracias a la entrañable película “Fresa y chocolate”. Hay recuerdos que siempre arrancan una sonrisa deliciosa de reconocimiento y de agradecimiento. Y la certeza de que ciertos amigos siempre irán contigo, allá donde vayas.





Ignacio Cervantes es un músico cubano nacido en La Habana en 1847.  Y el título de esta obra es “Las ilusiones perdidas”.
Vaya por delante que las mías se mantienen intactas. Conservo, por encima de todo, mi capacidad de ilusionarme y de soñar. Un lujo que aún me puedo permitir. Espero que vosotros también.

sábado, 28 de mayo de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

cumbreño

El otro día, presentación de un libro de poesía, en Madrid. Como siempre que voy por allí, me paso por la librería de al lado, la “Antonio Machado”. Miro las estanterías, puedo pasarme horas así. A veces me dejo seducir sólo por los títulos (la importancia que tienen los títulos!) y ese día me dejé seducir por “Azul serenidad” (título irresistible) de Luis Mateo Díez.
Cuando me pierdo por las estanterías bajo el letrero de “poesía”, a veces visito a los viejos amigos poetas conocidos. Otras veces, encuentro algún poeta al que no conozco. Entonces cojo el libro, lo abro al azar, leo dos o tres versos nada más. Lo vuelvo a abrir al azar, y repito la misma secuencia. Eso me basta para dejarme seducir por el libro o no.
La semana pasada cogí una antología poética de José María Cumbreño, poeta extremeño nacido en 1972. Hice mi ritual de siempre y leí sólo cinco o seis versos que me cautivaron, irresistiblemente. Una poesía inteligente, limpia, clara y directa. Me gusta.
Os dejo aquí algunas muestras, aunque el libro no tiene desperdicio ninguno. Son sólo pinceladas de poemas que me han gustado.





(...)
Y tú eras quien insistía,
acuérdate,
en que los preparativos de un viaje,
aunque lo parezcan,
no son las corbatas ni los pocos libros
que uno decide meter en la maleta.





El poema “las fotos del neceser” comienza con esta cita:

“Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño,
siempre pienso que ese niño soy yo”

Ramón Gómez de la Serna.


ILESO

Aunque acordarse de algo ya no duela,
del pasado nadie regresa ileso.


MITADES

Al hombre se le toma el pulso en la muñeca derecha.
A la mujer, en la izquierda.

A los hombres se les lee la mano con la que comen.
A las mujeres, la mano con la que dan de comer.

Las niñas empiezan los libros por la última página.
Los niños, por la primera.

Si se cierra un ojo se ve la mitad del mundo.
Si se cierran los dos, se ve el mundo entero.





(Quizás continuará)

En días de confusión, alboroto, nerviosismo, dudas e inquietud; cuando, como parece en estos días de turbación, todos ven enemigos en cualquier rincón. En días de crispación y tristeza, me gusta refugiarme en la poesía. Siempre me cura.