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lunes, 30 de mayo de 2011

recuerdos

El otro día, recuerdo de esta pieza. Charlando con un amigo del alma, de esos que hasta saben respetar tu ausencia con elegancia, recordamos cuando le grabé esta pieza, que descubrí gracias a la entrañable película “Fresa y chocolate”. Hay recuerdos que siempre arrancan una sonrisa deliciosa de reconocimiento y de agradecimiento. Y la certeza de que ciertos amigos siempre irán contigo, allá donde vayas.





Ignacio Cervantes es un músico cubano nacido en La Habana en 1847.  Y el título de esta obra es “Las ilusiones perdidas”.
Vaya por delante que las mías se mantienen intactas. Conservo, por encima de todo, mi capacidad de ilusionarme y de soñar. Un lujo que aún me puedo permitir. Espero que vosotros también.

sábado, 28 de mayo de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

cumbreño

El otro día, presentación de un libro de poesía, en Madrid. Como siempre que voy por allí, me paso por la librería de al lado, la “Antonio Machado”. Miro las estanterías, puedo pasarme horas así. A veces me dejo seducir sólo por los títulos (la importancia que tienen los títulos!) y ese día me dejé seducir por “Azul serenidad” (título irresistible) de Luis Mateo Díez.
Cuando me pierdo por las estanterías bajo el letrero de “poesía”, a veces visito a los viejos amigos poetas conocidos. Otras veces, encuentro algún poeta al que no conozco. Entonces cojo el libro, lo abro al azar, leo dos o tres versos nada más. Lo vuelvo a abrir al azar, y repito la misma secuencia. Eso me basta para dejarme seducir por el libro o no.
La semana pasada cogí una antología poética de José María Cumbreño, poeta extremeño nacido en 1972. Hice mi ritual de siempre y leí sólo cinco o seis versos que me cautivaron, irresistiblemente. Una poesía inteligente, limpia, clara y directa. Me gusta.
Os dejo aquí algunas muestras, aunque el libro no tiene desperdicio ninguno. Son sólo pinceladas de poemas que me han gustado.





(...)
Y tú eras quien insistía,
acuérdate,
en que los preparativos de un viaje,
aunque lo parezcan,
no son las corbatas ni los pocos libros
que uno decide meter en la maleta.





El poema “las fotos del neceser” comienza con esta cita:

“Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño,
siempre pienso que ese niño soy yo”

Ramón Gómez de la Serna.


ILESO

Aunque acordarse de algo ya no duela,
del pasado nadie regresa ileso.


MITADES

Al hombre se le toma el pulso en la muñeca derecha.
A la mujer, en la izquierda.

A los hombres se les lee la mano con la que comen.
A las mujeres, la mano con la que dan de comer.

Las niñas empiezan los libros por la última página.
Los niños, por la primera.

Si se cierra un ojo se ve la mitad del mundo.
Si se cierran los dos, se ve el mundo entero.





(Quizás continuará)

En días de confusión, alboroto, nerviosismo, dudas e inquietud; cuando, como parece en estos días de turbación, todos ven enemigos en cualquier rincón. En días de crispación y tristeza, me gusta refugiarme en la poesía. Siempre me cura.

martes, 24 de mayo de 2011

alas



Yo ejercía entonces la Medicina, en Huamahuaca. Una tarde me trajeron un niño descalabrado: se había caído por el precipicio de un cerro. Cuando, para revisarlo, le quité el poncho, vi dos alas. Las examiné: estaban sanas. Apenas el niño pudo hablar le pregunté:
  - ¿Por qué no volase, m'hijo, al sentirte caer?
  - ¿Volar? - me dijo-. ¿Volar, para que la gente se ría de mí?


Enrique Anderson Imbert

sábado, 21 de mayo de 2011

entre mis manos

E. Munch



Nunca soy más feliz que
cuando tengo tu cabeza entre mis brazos.
Nidos de rosas rojas se enredan en mis dedos
y un canto de azules ecos
me agarran por todo el cuerpo
dictándome al oído la canción de tus deseos.

Como aquella vez, la primera, que
teniéndola así, entre mis manos,
mirando de cerca y con fuego
a lo más hondo de tus ojos plenos
y más allá del agudo trueno
mis lágrimas ya floreciendo,
supe que te quería y,
como se saben de veras los
sentimientos bellos, los de verdad,
los auténticos,
sin someterlos a juicio ni criterio,
supe, también, que ese amor
sería eterno.
No hay opción
no hay vuelta atrás
ni duda ni arrepentimiento
Sencillamente, te quiero.
Pero nunca te quiero más que
Cuando tu cabeza está entre mis dedos.

Monalisa

viernes, 20 de mayo de 2011

LA ESPERA




Te están echando en falta tantas cosas.
Así llenan los días
instantes hechos de esperar tus manos,
de echar de menos tus pequeñas manos,
que cogieron las mías tantas veces.
Hemos de acostumbrarnos a tu ausencia.
Ya ha pasado un verano sin tus ojos
y el mar también habrá de acostumbrarse.
Tu calle, aún durante mucho tiempo,
esperará, delante de tu puerta,
con paciencia tus pasos.
No se cansará nunca de esperar:
nadie sabe esperar como una calle.
Y a mí me colma esta voluntad
de que me toques y de que me mires,
de que me digas qué hago con mi vida,
mientras los días van, con lluvia o cielo azul,
Organizando ya la soledad

Joan Margarit

miércoles, 18 de mayo de 2011

No volver

Turner



No conoce la sombra el rostro de su esclavo
ni el fuego es rama que arde.

Ninguna puerta puede cerrarse por completo,
porque no volver no es no regresar.

Del poema “Estatua de sal” de José María Cumbreño

lunes, 16 de mayo de 2011

luna de mayo

Esta luna especial de nuestras noches de encuentro, me ha traído hoy este vídeo ante el que sobran las palabras. Sólo decirte, como siempre, que nuestro cariño está por encima de las fases de la luna, de las presencias y de las palabras. Tu sonrisa, siempre luminosa, planea por sobre todo dándole tintes de plata y sabor de glorias.
Un enorme abrazo lunero, querida Bea.

Para todos los amantes de la luna.




domingo, 15 de mayo de 2011

L'eternité



"Prima che'l poco sole omai s'annidi."
Dante

"Ce fut comme una apparition."
Gustave Flaubert

"Allí me enseñó sciencia muy sabrosa."
Juan de la Cruz


y XXXIII
QUOI? L'ETERNITÉ

¿Recuerdas? ... Aquella tarde en
Nápoles. Paseabas
por el museo. Dios sabe en qué
pensabas; como un ciego
palpando la soledad.

                                 Y de pronto
ahí, aquella pintura:
La nave de Lesbianus. Qué
bocanada de...
sí, de todo lo que somos.

                                         Ese color
terroso, el aire obscuro como vino. Algo en los
rostros.
Era el Mediterraneo. Tu
niñez, la mar impenetrable de la niñez; ¿recuerdas
cuando la mirabas en la noche? Y esa
vela.
Se sentía el viento que la empujaba.

Pensaste en aquel verso
de Borges: Un ocaso cuyo rojo perdura
en un vaso de Creta.
Sí, y una misteriosa
felicidad te tomó
como el que entra en el rumor de una caracola.

Y sentiste,
supiste
que aunque mucho haya sido en vano, no
todo. Que eras digno
de subir a esa nave.
Ya sin memoria, ya sin
equipaje. Subir
a bordo de esa nave que timonea Afrodita,
encarando el final
como Hume quería,
sin ansiedad ni arrepentimiento.

José María Álvarez en "Los obscuros leopardos de la una"






miércoles, 11 de mayo de 2011

tu sueño

La canción “Dream a Little dream of me” es una de mis favoritas. Hoy decido abrir un libro de poesía por una página al azar y me encuentro con un poema con el mismo título. Como las casualidades siempre me impresionan, no me queda más remedio que dejar aquí la canción y el poema.


DREAM A LITTLE DREAM OF ME

Invítame a tu sueño,
déjame compartir esa película
donde el tiempo es deforme y el deseo se cumple.
Sueña un poco conmigo y te prometo
ser la mujer perfecta
para ti, mientras vivas con los ojos cerrados.
Te besaré con los labios de cereza,
mezclaré la pasión y ternura
y cuando llegue el alba me iré sin hacer ruido.

Amalia Bautista.





He sido fiel a esta canción desde que la escuché por primera vez hace ya muchos, muchos años. Hay un gran número de versiones y todas me gustan. La han cantado desde Bette Davis o Marilyn Monroe hasta las más modernas cantantes de jazz (parece ser que todas son mujeres, excepto una versión de Louis Amstrong y otra que canta a dos voces con Ella Fitzgerald). Una de las versiones que más me gusta es esta de Mama Cass Elliot. Tal vez porque fue la primera que escuché, y ya sabemos que el recuerdo tiñe de colores agradables todas las cosas.