¿Azar o necesidad? Qué más da.
Acabo de leer una cita que ha escrito un amigo por estas redes virtuales y dice así:
Abandona los sueños que el tiempo teje.
Escucha la claridad de las miradas.
Abomina del mundo y sus verdugos.
No anheles salvación ni paraíso.
LUIS VALDESUEIRO
(él no ha leído mi entrada anterior, todavía)
Debe ser que el fin de semana va a ir de paraísos. Y me gusta!
Monalisa
sábado, 18 de diciembre de 2010
PARAÍSO
Me he vuelto a encontrar, después de un tiempo ido, de nuevo con el paraíso.
Este cuadro de Masaccio, ha ido apareciendo repentina y esporádicamente en mi vida de tanto en tanto. Hoy ha vuelto casualmente a mí. Y con él muchos recuerdos y reflexiones sobre el paraíso. Que a veces creemos perdido y en otras ocasiones nos sentimos en el mismo centro de él. La vida entonces es sentimiento, sueño, ilusión, música y pasión.
Recuerdo cuántos sentimientos despertó en mí la primera vez que vi el fresco y pude mirarlo de frente, allí en Florencia, después de haber visto muchas ilustraciones y versiones distintas. Inexplicable!
He hablado de este cuadro con mucha gente, con amigos, algunos ya idos, y por tanto me trae recuerdos personales, algunos tristes, pero siempre intensos, preciosos y, ante todo, muy valiosos.
¿Por qué habrá vuelto a aparecer en mi vida precisamente hoy?
“Expulsión de Adán y Eva del Paraíso”. El fresco se encuentra pintado sobre la pared de la Capilla Brancacci, en la iglesia de Santa María del Carmine, en Florencia, Italia.
Tres siglos después de la realización de las pinturas, en 1670, Cosme III de Médicis llegó al poder como Gran Duque de Toscana, y ordenó que se disimulase la obscena desnudez de las figuras (cínicos!) pintando unas hojas de higuera en las zonas más comprometidas.
Una restauración en los años 90 quitó la pintura añadida, así como la suciedad y la oxidación del tiempo, devolviendo al cuadro su colorido original y su obscena brillantez, sin motivos ornamentales que tapen la vergüenza de la desnudez de las figuras.
El detalle de las caras es magnífico. Y la expresión de dolor por el “paraíso perdido”, es sencillamente ARTE.
Y con el cuadro la cita:
Tu cuerpo es el paraíso perdido
Del que nunca jamás ningún dios
Podrá expulsarme.
Gioconda Belli
Este cuadro de Masaccio, ha ido apareciendo repentina y esporádicamente en mi vida de tanto en tanto. Hoy ha vuelto casualmente a mí. Y con él muchos recuerdos y reflexiones sobre el paraíso. Que a veces creemos perdido y en otras ocasiones nos sentimos en el mismo centro de él. La vida entonces es sentimiento, sueño, ilusión, música y pasión.
Recuerdo cuántos sentimientos despertó en mí la primera vez que vi el fresco y pude mirarlo de frente, allí en Florencia, después de haber visto muchas ilustraciones y versiones distintas. Inexplicable!
He hablado de este cuadro con mucha gente, con amigos, algunos ya idos, y por tanto me trae recuerdos personales, algunos tristes, pero siempre intensos, preciosos y, ante todo, muy valiosos.
¿Por qué habrá vuelto a aparecer en mi vida precisamente hoy?
“Expulsión de Adán y Eva del Paraíso”. El fresco se encuentra pintado sobre la pared de la Capilla Brancacci, en la iglesia de Santa María del Carmine, en Florencia, Italia.
Tres siglos después de la realización de las pinturas, en 1670, Cosme III de Médicis llegó al poder como Gran Duque de Toscana, y ordenó que se disimulase la obscena desnudez de las figuras (cínicos!) pintando unas hojas de higuera en las zonas más comprometidas.
Una restauración en los años 90 quitó la pintura añadida, así como la suciedad y la oxidación del tiempo, devolviendo al cuadro su colorido original y su obscena brillantez, sin motivos ornamentales que tapen la vergüenza de la desnudez de las figuras.
El detalle de las caras es magnífico. Y la expresión de dolor por el “paraíso perdido”, es sencillamente ARTE.
Y con el cuadro la cita:
Tu cuerpo es el paraíso perdido
Del que nunca jamás ningún dios
Podrá expulsarme.
Gioconda Belli
lunes, 13 de diciembre de 2010
Taza de té
"¿Cómo te voy a explicar
el sabor de una taza de té?";
té de colores sepia,
ámbar, rojo o negro,
con sabor a humedad, a humo,
a bayas o a magnolias.
El té que degustaban
"El anfitrión, el huésped y el crisantemo...
sin decir palabra"
¿Qué habrían de decir si el colmo de la amistad
es estar juntos en silencio?
José C. García F.
el sabor de una taza de té?";
té de colores sepia,
ámbar, rojo o negro,
con sabor a humedad, a humo,
a bayas o a magnolias.
El té que degustaban
"El anfitrión, el huésped y el crisantemo...
sin decir palabra"
¿Qué habrían de decir si el colmo de la amistad
es estar juntos en silencio?
José C. García F.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Avanza
El eco largo que te pronuncia
y acerca tu nombre
a las fronteras de mi recuerdo
hace tiempo que no me dice nada.
La suave nebulosa irisada
de los previos momentos seculares
se ha convertido en ceniza invernal
fría y seca.
Voy tras de mis sueños,
totalmente libre, ahora,
nada ni nadie me retiene en ningún lugar
y lejos de sonar a vacío
mi corazón truena lleno de esperanza.
Verdes, azules, rojos y grisalla
me esperan en mil lugares.
El mundo es otro,
tras de las nubes brilla el sol
allá voy, en su busca,
con los más bellos recuerdos del pasado
en el bolsillo izquierdo de mi chaqueta.
Llegué hasta el fondo, sí,
felizmente,
pero no me quedo.
Perdono las culpas mías y ajenas,
con todo inocencia entre las manos.
Las palabras no pronunciadas
pesan más que los cinco
gestos tristes y medidos
y que todos los giros que diste
para no verme ilusionada.
El miedo te paraliza
para que no puedas vivir nada.
Tu objeto de deseo avanza.
Julia Curueño
sábado, 11 de diciembre de 2010
la tarde
Cruzas por el crepúsculo.
El aire tienes que separarlo
casi con las manos
de tan denso,
de tan impenetrable.
Andas.
No dejan huellas tus pies.
Cientos de árboles
contienen el aliento
sobre tu cabeza.
Un pájaro no sabe que estás allí,
y lanza su silbido largo
al otro lado del paisaje.
El mundo cambia de color:
es como el eco del mundo.
Eco distante
que tú estremeces,
traspasando las últimas fronteras
de la tarde.
Ángel González
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Nostalgias
Antonio Tabucchi en "Sostiene Pereira"
Revolucionario
"Cuando suceden estas cosas suelo recordar a mi maestro Wang. Siempre decía que, cuando en ocasiones falta la luz y todo al frente es oscuro, la única forma de no perder el rumbo es volver la vista y mirar hacia atrás para buscar la luz que hemos dejado. Ésa, aunque lejana y en ocasiones difusa, es la única luz que por deducción nos puede ayudar a encontrar la que, quizás escondida, aún esté al frente."
(...)
"Quisiera ver la luz donde debería estar; al frente. Desgraciadamanete, con mucha más frecuencia de la que quisiera, para orientarme debo mirar hacia atrás."
(...)
"Un abrazo lleno de cariño revolucionario,"
RAÚL*
* Nombre guerrillero por el que era conocido Sergio Cabrera desde 1969 hasta 1973.
Sergio Cabrera en "QUERIDA, Cartas de hombres a mujeres" (carta a su madre).
lunes, 6 de diciembre de 2010
Y súbita
Y súbita, de pronto,
porque sí, la alegría.
Sola, porque ella quiso,
vino. Tan vertical,
tan gracia inesperada,
tan dádiva caída,
que no puedo creer
que sea para mí.
Miro a mi alrededor,
busco ¿De quién sería?
¿Será de aquella isla
escapada del mapa,
que pasó por mi lado
vestida de muchacha,
con espumas al cuello,
traje verde y un gran
salpicar de aventuras?
¿No se le habrá caído
a un tres, a un nueve, a un cinco
de este agosto que empieza?
¿O es la que vi temblar
detrás de la esperanza,
al fondo de una voz
que me decía: «No»?
Pero no importa, ya.
Conmigo está, me arrastra.
Me arranca del dudar.
Se sonríe, posible;
toma forma de besos,
de brazos, hacia mí;
pone cara de mía.
Me iré, me iré con ella
a amarnos, a vivir
temblando de futuro,
a sentirla de prisa,
segundos, siglos, siempres,
nadas. Y la querré
tanto, que cuando llegue
alguien
-y no se le verá,
no se le han de sentir
los pasos- a pedírmela
(es su dueño... era suya),
ella, cuando la lleven,
dócil, a su destino,
volverá la cabeza
mirándome. Y veré
que ahora sí es mía, ya.
Pedro Salinas
domingo, 5 de diciembre de 2010
OJOS
han reído, han llorado, han hablado
y han vertido en el viento
mil gritos desesperados,
y también risas
de puro calor humano.
Atesoran mil historias
no todas tristes ni bellas,
no quiero olvidar ninguna
todas conmigo las llevo,
son lo único que tengo.
¿Sinceros y tiernos dices?
Puede ser
¿Honestos? También.
Sí que son transparentes,
verdaderos, me dijeron,
es fácil leer en ellos y tienen
la imprudencia de huir lejos
mientras que yo me quedo.
Yo no sé que os dirán
sólo sé que mentir no quiero.
Y sé que en este momento
azules de seda me rozan
con un tacto placentero que
da quietud y paz y sosiego.
Me siento serena y calmada (que no mansa).
Una sensación placentera que
sin duda
hacia un futuro abierto me lleva.
La esperanza.
Para el amigo Nacho. Gracias
Héroes
“Si viviéramos en un Estado donde la virtud fuera rentable, el sentido común no sería ser santos; pero si vemos que la avaricia, la ira, la vanidad y la estupidez rinden más beneficios que la caridad, la modestia, la paciencia y la inteligencia, la rebelión está justificada, aún corriendo el riesgo de ser héroes.”
Robert Bolt en “La cabeza de un traidor”
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